CARTOGRAFÍA BACTERIANA

_2018-2020​   

​         En el proceso de investigación sobre lo que nos llevamos a Marte del proyecto Hábitat para el Espacio Profundo, comienzan a aparecer esos elementos que a priori rechazamos, pero son parte indivisible del propio humano, un equipaje (in)visible, habitualmente inconsciente pero físicamente  tangible: las bacterias.

         Partiendo de un proyecto HÁBITAT PARA EL ESPACIO PROFUNDO que contiene y quiere expandirse, un proyecto con espíritu “colonizador”,  surge CARTOGRAFÍA BACTERIANA, tras hacer memoria de r la colonización de América iniciada en 1492 para introducir estos pequeños seres. Tan solo transcurridos 100 años de la llegada de los colonizadores europeos al continente Americano, la población indígena mermo entre un  75% y un 90%. La causa fundamental de este descenso no fueron  los enfrentamientos, la servidumbre o la explotación a la que fue sometida la población indígena. Junto a los colonizadores europeos fueron unos colonizadores todavía más experimentados, microbios patógenos (bacterias y virus) que mermaron la población indígena.

           Los colonizadores a su vez poseían microbiomas mejorados,  que habían sido reforzados, a lo largo de los siglos,  por un proceso de unificación del microbioma del mundo, originado en occidente (Europa, Asia y África) debido a las dinámicas comerciales que afectaron de forma acumulativa, por lo que poseían un sistema inmune reforzado, que no se vio amenazado por el contacto con los indigenas de América, favoreciendo su colonización.

           Al adentrarme por curiosidad, de forma amateur al mundo microbiologico, fui asimilando que los espacios que nos rodean están llenos de comunidades fúngicas y bacterianas. Esto amplio todavía más mi curiosidad, sobretodo por las bacterias.

          Las bacterias son organismos procariotas unicelulares, que se encuentran en casi todas las partes de la Tierra. Son vitales para los ecosistemas del planeta. Algunas especies pueden vivir en condiciones realmente extremas de temperatura y presión. El cuerpo humano está lleno de bacterias, de hecho se estima que contiene más bacterias que células humanas. La mayoría de bacterias que se encuentran en el organismo no producen ningún daño, al contrario, algunas son beneficiosas. Una cantidad relativamente pequeña de especies son las que causan enfermedades”.

           Colonizan los espacios y por ende el cuerpo. El propio cuerpo alberga hordas de bacterias, conformando  un “super-organismo" que se compone de uno mismo y sus microbios.    A dondequiera que uno vaya, esas bacterias patógenas y beneficiosas van…pero no solo eso, son una parte indivisible de nuestra vida, esenciales en los procesos de nutrición y protección de las membranas del cuerpo. Por poner un ejemplo de lo esenciales que son, cuando nos alimentamos, en general tenemos la percepción de que son nuestros órganos los  que realizan todos los procesos de descomposición, sin embargo es nuestra mal nombrada flora intestinal la que está siendo alimentada, ella descompone los alimentos para posibilitar la asimilación y en ese proceso libera sustancias que interactúan directamente con la producción de hormonas.

           

            Estas bacterias, crean colonias y se alojan en las mucosas y tejidos de cuerpo, no forman un ecosistema independiente sino que están plenamente integradas en nuestro microbioma, son una parte indivisible y  responsable del correcto o incorrecto funcionamiento de múltiples funciones vitales. Este concepto de microbioma, alude a que no solo somos ese supra-organismo sino que ese organismo esta e interrelación con otros organismos, alterando interrumpidamente los distintos  microbiomas que a su vez componen un bioma…Cuál membrana que lo envuelve todo y afecta al todo. Un “yo” que no se relaciona con nuestra consciencia.

               

             Por  todo ello, decido iniciar la recogida de muestras,  pues ya que no era una opción no llevarlas a cualquier hábitat imaginable,  al menos tenía la opción de conocerlas un poco más. Comencé a “capturarlas”, estudiarlas, observarlas cuidadosamente… Los espacios que me rodeaban estaban llenos de ellas, podía cartografiarlos a través de las mismas… Inicie la búsqueda  de  los medios más adecuados para cultivarlas, para luego escrutarlas. Tras observarlas la primera vez en el  microscopio, ese sentimiento de curiosidad, se tornó en terror: un abismo hermoso pero implacable, una experiencia sublime con lo más pequeño, una contradicción… Como viajar a lo más profundo del espacio, esas colonias de bacterias parecieran cúmulos de estrellas, vida alienígena, me generó mucha confusión, simulaba mirar a través de  un telescopio con el que estoy más familiarizada,  en vez de un microscopio.

             

            EL EQUIPAJE (IN)VISIBLE, se inicio develando el mundo bacteriano de mi estancia en tres espacios relacionados con el tejido artístico, lo que denomine Cartografía Bacteriana. La primera Cartografía Bacteriana, se centro en la recogida de muestras de espacios y objetos propensos a la interacción, de la residencia artística y despacho de Solar Acción Cultural en Santa Cruz de Tenerife (2018), todo ello documentado fotográficamente y audiovisualmente, para después proceder al cultivo de las muestras en placas Petri. De la misma forma, se realizó la segunda Cartografía Bacteriana de la Sala O ́Daly, en La Palma (2019) y la tercera y Cartografía Bacteriana, durante el disfrute de la residencia  de intercambio del Centro de Arte de La Regenta, en el centro de arte PROGR, en Bern Suiza (2020).

       

         La instalación resultante trajo consigo muchas suposiciones, muchos interrogantes. Las muestras, cultivadas en placas Petri para su proliferación y análisis revelaron que son bacterias ordinarias, segregadas por el propio cuerpo o alimentos como: estreptococos, lactobacillus y corynebacterium.

             El hecho de que la recolección fuera en distintas ciudades no supuso diferencia entre los cultivos, lo que sí supuso una clara diferencia fueron los niveles del ph de los medios de cultivo. Cuanto más ácido más proliferaban las bacterias patógenas, por lo que el alimento es clave para el tipo de colonias que pretendes cultivar. Estos resultados guardan relación directa con la alimentación y la proliferación de ciertos hongos y bacterias en nuestro organismo, iniciando así una nueva línea de trabajo, que relaciona , lo que comemos con lo que padecemos…pero eso es otro proyecto en pleno desarrollo.